La organización subrayó su compromiso de recuperar el espacio público y devolverle su función social: «Nos hemos empeñado en tomar el espacio público, en devolverle su función social y relacional».
El proyecto implicó a unos treinta urbanistas de diversa experiencia que transformaron una intersección de calles en el pueblo de Alaró en un imaginativo espacio urbano, dando cabida incluso a superhéroes. El equipo agradeció a Paula y Berni la oportunidad de llevar a cabo la iniciativa.
Artículo original disponible en arquitectives.com