El artículo reflexiona sobre la escasa familiaridad que tienen los niños con su propia ciudad, señalando que muchos conocen sitios históricos como el Partenón, pero desconocen las murallas medievales y las callejuelas de Palma.
La organización enfatiza el entorno como herramienta de aprendizaje, afirmando: «seguimos defendiendo el entorno como herramienta de aprendizaje» para fortalecer la identidad y valores como el respeto y la responsabilidad comunitaria.
El proyecto implicó a estudiantes del CC Santa Mónica que se conectaron por Skype con estudiantes del Instituto Educativo Moderno de San José, Costa Rica. A través de este intercambio virtual, los participantes exploraron las diferencias arquitectónicas entre las ciudades medievales (con murallas, patrones de crecimiento variados, ensanches) y las zonas de nueva planta (con trazados en cuadrícula y estructuras diversas).
Los estudiantes deconstruyeron y reconstruyeron el puzzle urbano de Palma, rediseñando espacios públicos problemáticos para favorecer la interacción social. Trabajando como gestores urbanos, desarrollaron directrices para ciudades de distintos orígenes.