El artículo abre reflexionando sobre las complejidades de gestionar una comunidad de vecinos y, a continuación, plantea un escenario imaginativo: «Imaginemos por un momento una comunidad libre de quejas, donde cada uno adaptara su casa a sus necesidades, a sus gustos y forma de vida.»
El texto describe un taller de viernes en el que estudiantes de primaria (1º a 3º) del CEIP Cas Capiscol participaron en un proyecto de diseño de viviendas. Los alumnos se inspiraron en tres precedentes arquitectónicos: el Wozoco de MVRDV, el Habitat 67 de Moshe Safdie y la Unité d'Habitation de Le Corbusier en Marsella.
El taller implicó a unos 90 participantes que «construyeron sus casas cúbicas… Y constituyeron una nueva comunidad». La autora señala que los estudiantes descubrieron que las ventanas del aula hacían referencia a los elementos de brise soleil del diseño de Le Corbusier.
El artículo concluye que este ejercicio creativo de construcción comunitaria produjo resultados que muchos querrían auténticamente liderar.