El casco histórico de Alcudia mantiene su recinto amurallado medieval original a pesar de las diversas ocupaciones a lo largo de la historia. A diferencia de muchas ciudades medievales, su expansión estuvo limitada por la primera fortificación. Las murallas renacentistas se construyeron no para el crecimiento sino para la defensa reforzada.
Actualmente declarado Conjunto Artístico-Histórico (1974), las murallas medievales se conservan en buen estado. Sin embargo, la segunda fortificación se ha deteriorado, con sus bastiones convertidos en aparcamientos u ocupados por desarrollos residenciales.
Durante las fiestas municipales, treinta exploradores urbanos participaron en un descubrimiento guiado de los secretos de la ciudad. Los participantes examinaron detalles arquitectónicos: ventanas renacentistas importadas por la nobleza, puertas demolidas y bastiones reutilizados. Emplearon técnicas tradicionales de cantero, escuchando las paredes golpeando las piedras para evaluar la calidad del material.