El artículo explora la escenografía urbana: cómo las ciudades funcionan como escenarios teatrales. Los edificios, el mobiliario urbano y los espacios públicos forman «la mayor producción teatral conocida: nuestra vida cotidiana».
El texto describe una actividad educativa en la que «20 pequeños actores» visitaron la biblioteca de Manacor para redescubrir su ciudad. Recorrieron los barrios, observaron las fachadas con detenimiento y «descifraron muchos secretos» revelados por los exteriores de los edificios.
Tras reconocer que las fachadas representan la «ropa» que visten las ciudades, los participantes se convirtieron en diseñadores, creando sus propios revestimientos arquitectónicos.
Artículo original disponible en arquitectives.com