Un encuentro internacional reunió en Palma de Mallorca, en abril de 2015, a especialistas en educación arquitectónica y en la infancia de doce países. Las organizaciones participantes incluyeron representantes de Alemania, Australia, Egipto, Francia, Austria, Rusia, Costa Rica, Finlandia, Bulgaria, Rumanía y Suecia.
El artículo describe cómo los participantes compartieron metodologías educativas. Los colegas rumanos presentaron «métodos de crowdfunding basados en concursos de diseño de casas para pájaros», mientras que los educadores egipcios destacaron cómo la educación arquitectónica se enfrenta a barreras sistémicas. Los participantes costarricenses debatieron el limitado acceso a la tecnología que afecta a los recursos educativos.
El equipo español de Arquitectives reflexionó sobre el crecimiento desde 2012, señalando un progreso modesto pero significativo: «logramos incluir a los más pequeños (y ya no tan pequeños) en el diseño y desarrollo del territorio».
El encuentro concluyó con un paseo experiencial por la ciudad, donde los participantes midieron molinos de viento «a través de un abrazo conjunto». Los datos de los Premios Golden Cubes indican que aproximadamente 279.000 niños y jóvenes fueron alcanzados a través de proyectos de educación sobre el entorno construido.