El artículo describe un curso de formación docente realizado por Arquitectives. La organización invitó a los educadores a experimentar la percepción espacial a través de ejercicios de imaginación con los ojos cerrados, enfatizando cómo la arquitectura moldea el aprendizaje a través de la luz, las texturas, los sonidos y las emociones.
El plan de estudios, titulado «Cómo construir espacios que educan», se impartió en el CEIP Porta des Moll. La autora critica cómo las escuelas suelen funcionar como meros «contenedores» repletos de contenido curricular, sin considerar el espacio físico como herramienta educativa.
Durante su trabajo en el Institut d'Infraestructures Educatives de les Illes Balears, la autora encontró normativas técnicas con numerosas especificaciones, pero «ninguna recomendación inmaterial» sobre cómo integrar el espacio físico en el aprendizaje y el desarrollo infantil.
A pesar de las limitaciones normativas, Arquitectives colaboró con diez educadores para transformar los espacios del patio basándose en las propuestas de los estudiantes, creando entornos más educativamente receptivos para los ciudadanos más jóvenes.