La actividad implicó a 150 alumnos de tercer curso de primaria en la exploración de las estructuras arquitectónicas, comparando los cimientos de los edificios con las raíces de los árboles y el esqueleto humano.
Los alumnos examinaron pirámides, templos griegos, arcos romanos y pabellones de estructura metálica. Descubrieron que los triángulos representan «la forma geométrica más estable» dentro de las estructuras en malla.
El proyecto culminó con la construcción de cúpulas geodésicas de Buckminster Fuller, con materiales comestibles que resultaban irresistiblemente tentadores.
Artículo original disponible en arquitectives.com