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A quien modula, Dios le ayuda

En enero, los profesores de dibujo del Colegio Santa Mónica solicitaron un curso sobre composición modular. El equipo cuestionó el valor práctico de estudiar patrones geométricos como Pongal, Kolam y las teselaciones de Penrose. Decidieron explorar la ciudad, descubriendo que arquitectos como Le Corbusier, Hecker y los metabolistas japoneses habían prestado mucha atención a las lecciones de geometría.

La naturaleza es la fuente original de las matrices: plantas, animales y galaxias demuestran patrones matemáticos. Esta constatación hizo que el estudio de patrones resultara relevante y atractivo para 150 estudiantes de cuarto de ESO, que posteriormente diseñaron volúmenes orgánicos, esquemas de ciudades fractales y grandes estructuras modulares.

El título del artículo es una variación del dicho tradicional español, atribuida a Javier Sáenz de Oíza.

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Artículo original disponible en arquitectives.com
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